Archivo de la categoría: Actualidad

Casa de Lujo en Avenida Doctor Arce

Tu Casa de Lujo en el Centro de Madrid

¿Ya te has decidido a vivir en la casa de lujo que mereces en el centro de Madrid? En ROAN lo hacemos simple para ti con la mejor ubicación para tu inmueble y la atención personalizada que mereces. Afortunadamente, en Madrid muchos cumplen el sueño de vivir en una casa de lujo. Según estudios del mercado inmobiliario, el segmento de casas de lujo ha aumentado pese a la crisis económica que España ha enfrentado en los últimos años.  En el último cuatrimestre del 2015, Madrid se posicionó como la segunda capital europea en términos de crecimiento anual en segmento de casas de lujo.

Si la casa de lujo que sueñas está ubicada en un área exclusiva, con un jardín frondoso, fachada imponente, interiores impecables con muebles vanguardistas y decoración moderna, hacemos realidad tu deseo de vivir en la casa que siempre has querido en Avenida Doctor Arce 13.

Casa de Lujo en Avenida Doctor Arce

Casa de Lujo en Avenida Doctor Arce

Este espectacular chalet reformado, ubicado en pleno centro de Madrid, está construido sobre una parcela de 730 m2. Consta de dos edificios independientes, pero comunicados entre sí, con una amplia superficie de 550 y 305 m2, respectivamente. Su imponente fachada es el legado de su antigua ocupación como embajada.

El edificio más pequeño, ocupó las oficinas de la antigua embajada. Actualmente cuenta con una gran sala de proyecciones con capacidad para 20 personas, 6 elegantes despachos, sala de juntas formal y 2 amplios aseos.

Sala de Proyecciones en Casa de Lujo en Avenida Doctor Arce

Sala de Proyecciones en Casa de Lujo en Avenida Doctor Arce

La vivienda está ubicada en el otro edificio de mayor tamaño, en donde residió el embajador. Al entrar, te recibe en la planta calle, un gran hall de entrada con decoración vistosa. El gran salón comedor consta de 4 ambientes para tus eventos, 1 cuarto de estar y cocina con office.

Sala en Casa de Lujo

Sala en Casa de Lujo en Avenida Doctor Arce

En la planta alta hay 4 dormitorios. El principal con un moderno baño incorporado con bañera y ducha. Disfrutarás el invierno en su zona de estar con chimenea y aprovecharás el verano en su terraza de unos 30 m2. Los otros 3 dormitorios son amplios y luminosos en adición con un cuarto de baño. Entre los dormitorios hay 2 grandes armarios y zona con sofás.

Dormitorio en Casa de Lujo en Avenida Doctor Arce

Dormitorio en Casa de Lujo en Avenida Doctor Arce

En la planta baja hay una gran bodega con sala de juegos ya que como toda casa de lujo, es importante la zona de recreación. Esta planta también la zona de servicio con dos dormitorios y baño, cuarto de calderas y archivo.

Sala de Juegos en Casa de Lujo en Doctor Arce

Sala de Juegos en Casa de Lujo en Avenida Doctor Arce

En el exterior hay una tentadora piscina, comedor y salón de verano para tus reuniones sociales.

Piscina en Casa de Lujo en Avenida Doctor Arce

Piscina en Casa de Lujo en Avenida Doctor Arce

Y qué sería de una casa de lujo sin sus coches de alta gama, pues esta fabulosa casa también cuenta con una zona de parking en superficie para cuatro coches. Para garantizar comodidad y seguridad, la casa cuenta con aire acondicionado, alarma y sistema de videovigilancia.

¿Qué esperas para vivir en la casa de lujo que mereces en el centro de Madrid? Visita nuestra tienda en Paseo de la Castellana 120 o llámanos al 913958318 y juntos viviremos tu sueño.

Mastercard ubicará su sede en la Torre de Cristal

torres castellanaLe empresa especializada en tarjetas de crédito y débito ubicará sus oficinas ocupando 1.200 m² en la Torre de Cristal. El rascacielos mas grande de las cuatro torres con las que cuenta Madrid en la zona norte del Paseo de la Castellana de Madrid. La compañía estadounidense continúa con el modelo que ya están siguiendo otras firmas que están cambiado de sede por nuevos espacios más eficientes y con una nueva mentalidad del concepto clásico de oficina.

 

Artículo visto en:
Mastercard traslada su sede a la Torre de Cristal (El Economista)